Asistir a un musical en Broadway, pasar una noche en Times Square, recorrer de un lado a otro el Puente de Brooklyn, disfrutar de una tarde de compras en la Quinta Avenida o sentirte como un broker en Wall Street, son algunas de las cosas que sólo se pueden hacer en Nueva York.
Tahití se presenta como un paraíso que es visitado por cientos de turistas de todo el mundo. Es el corazón de la Polinesia Francesa y sería una pena privarse de sus montañas oscuras y abundantes cascadas, playas de hermosas arenas negras sin pretensiones y el rumor típicamente polinesio que hace de Tahití una joya en sí misma.
Y, en Bora Bora, podrás visitar lugares turísticos como el Marae, las antiguas esculturas utilizadas en ceremonias religiosas, y podrás nadar cerca de tortugas, delfines, pequeños tiburones, rayas y peces de colores.





