Bangkok es una de las ciudades asiáticas más occidentalizadas y en la capital tailandesa podréis disfrutar de ambientes tan exóticos como diversos e incluso, a veces, contradictorios entre ellos. Disfrutaréis recorriendo los cientos de mercados que invaden la ciudad, degustando sus picantes especialidades culinarias o visitando algunos de sus múltiples y coloridos templos. Atrévete a perderte por sus bulliciosas y caóticas calles y disfruta de la simpatía de su gente.
Después, nada mejor que recalar en las playas de Krabi, a cuyo frente se despliega un hermoso paisaje salpicado por islas calcáreas.
Finalmente Koh Samui, la isla hermosa en la que todavía las plantaciones de cocoteros desembocan en el mar.





